
Hola amigos.
Tardé unos días en cumplir la promesa pero acá va: dos sonetos de Salvador Merlino y un poema de Baldomero Fernández Moreno.
En unos días habrá noticias del estreno de “La madre”, que será muy pronto.
Un abrazo
Gustavo
Al lado de un camino
el poeta Merlino.
Delante de su casa
ve todo lo que pasa.
Tiene lejano el cielo
y cerca el Riachuelo.
Tiene cañaverales
claros, meridionales.
Y ligustro profundo
que es la sombra del mundo.
A cabras y gorriones
les dice sus razones.
Tiene a Villa Lugano
debajo de su mano,
como si bendijera
la casa y la pradera.
BALDOMERO FERNÁNDEZ MORENO
"BARRIOS"
De TRASIEGO, 1943
Tienden mis barrios, ante el pie, su piso:
Flores, Constitución, Villa Lugano,
y tengo así, al alcance de mi mano,
el perfume, la sal, el paraíso.
Por sus rasgos más nimios los preciso
y les doy tratamiento casi humano.
Éste me place por modesto y sano
y aquél porque me quiere y no me quiso.
Más, entre todas las barriadas una
con palabra distinta está llamando:
Parque de los Patricios fue mi cuna.
Y allí mi voz amaneció cantando.
Digo: Caseros, Catamarca, Luna;
nombro estas calles y me estoy nombrando.
"CIELO INTACTO"
Tienden mis barrios, ante el pie, su piso:
Flores, Constitución, Villa Lugano,
y tengo así, al alcance de mi mano,
el perfume, la sal, el paraíso.
Por sus rasgos más nimios los preciso
y les doy tratamiento casi humano.
Éste me place por modesto y sano
y aquél porque me quiere y no me quiso.
Más, entre todas las barriadas una
con palabra distinta está llamando:
Parque de los Patricios fue mi cuna.
Y allí mi voz amaneció cantando.
Digo: Caseros, Catamarca, Luna;
nombro estas calles y me estoy nombrando.
"CIELO INTACTO"
De COLOR Y FORMA, 1951
¡Qué lumbre vegetal! Qué artesanía
prodiga el cielo para socorrernos,
pues cerca ya de los cincuenta inviernos,
tengo mi cielo verde, todavía.
Ni el desvío del hombre, cuya fría
mano trabaja para entristecernos;
ni la memoria de los años tiernos
le quitan el color del primer día.
Porque el verde del cielo matutino
que aún me cubre, no sufrió mudanza
en el sueño y la voz del peregrino.
Y, como el desaliento no me alcanza,
siempre estoy a la orilla del camino
para partir con toda mi esperanza.
¡Qué lumbre vegetal! Qué artesanía
prodiga el cielo para socorrernos,
pues cerca ya de los cincuenta inviernos,
tengo mi cielo verde, todavía.
Ni el desvío del hombre, cuya fría
mano trabaja para entristecernos;
ni la memoria de los años tiernos
le quitan el color del primer día.
Porque el verde del cielo matutino
que aún me cubre, no sufrió mudanza
en el sueño y la voz del peregrino.
Y, como el desaliento no me alcanza,
siempre estoy a la orilla del camino
para partir con toda mi esperanza.
SALVADOR MERLINO
8 comentarios:
Gustavo, qué lindos poemas. Gracias. Decinos quiénes son los fotografiados.
Cariños y saludos.
Alicia.
Hola, Alicia:
Reparo el olvido:
A la derecha, están Salvador y su esposa Aurora.
A la izquierda: su hija mayor Hebe,en el centro, y sus sobrinos Inés y Carlitos.
Detrás de la foto dice "Ezeiza", y nada más.
Es una de las poquísmas fotos que tenemos de Salvador.
Un beso
Gustavo
hola, gustavo. hace mucho, muchísimo que quiero ver "el árbol". ¿dónde puedo conseguirla o verla? soy de buenos aires.
Hola, Belén.
Si podés dejarnos un mail nos comunicamos para coordinar algo.
Saludos
Gustavo
hola, gustavo. te dejo mi mail: beleni@criticadigital.com
gracias!!
Belén. Colaboro con Gustavo. Ni bien tengamos novedades, las publicaremos en el Blog. Por favor, seguilo con cierta frecuencia. Gracias.
Luis Venosa
Belén, El árbol es una joya, no podés perdertela.
Gustavo, se sabe algo del estreno de La madre? Va a llegar a Córdoba?
saludos de analía
Hola, Analía.
Es muy probable que La madre llegue a Córdoba un par de semanas después del estreno en Buenos Aires. Ya lo informaremos.
Saludos
Gustavo
Publicar un comentario